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Enciende el fuego que hay en ti
Por Maribel de Munguía
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios
que está en ti por la imposición de mis manos”
(2 Timoteo 1:6).
INTRODUCCION:
Nosotras como mujeres vemos el fuego de cerca todos los días: en la cocina; y aunque no tengamos una estufa (cocina) de gas propano, podemos sentir el calor que nos brindan las estufas (cocinas) eléctricas. Pero ¿qué del fuego que se nos habla en la Biblia? ¿Sería éste que encendemos tres veces al día? ¡Por supuesto que no! Pablo le recuerda a Timoteo, y ahora yo se los recuerdo a ustedes, a avivar el fuego de Dios que ya esta en nosotras y que necesitamos avivarlo. Este fuego lo vamos a entender como presencia, protección, purificación, Luz, calor. Santiago 3:5 dice: “¡Cuan grande bosque enciende un pequeño fuego!”, como sabemos, una sola chispa es necesaria para encender una fogata, tal vez Dios esta esperando la chispa que hay en ti para encender una gran llama, una gran fogata donde muchos puedan encontrar calor y luz.
Ahora, ¿para qué sirve el fuego? ¿Por qué encendemos fuego? Porque es a través del fuego que se quema, se purifica, guarda, calienta, destruye, da luz, protege, desinfecta. Podemos recordar que durante el Éxodo, Jehová iba delante de ellos de día como nube, para guiarlos por el camino, los protegía del sol, del desierto, dándoles sombra; y de noche como columna de fuego dándoles luz y calor en el frío del desierto.
- Atributos y cualidades del fuego
Nuestro Dios se presenta muchas veces a nosotros como fuego, por sus atributos y cualidades. Examinemos algunos:
- Fuego Consumidor – celoso, Deuteronomio 4:23-24; 9:13
Debemos recordar que somos frágiles y debemos estar alerta para enfrentar cualquier situación y para alejar de nosotras malos pensamientos. Una advertencia es: no hacerse ídolos. Muchas veces, sin darnos cuenta, nos hacemos ídolos que no necesariamente son imágenes, esculturas, o cuadros. También, pueden ser ídolos: artistas, cantantes, actores, esposos, novios, familiares, pastores, líderes, o cosas materiales como casas, fincas, haciendas, carros, profesiones, trabajos. Recuerda Dios es un Fuego Consumidor, Dios celoso.
- Fuego purificador, Jeremías 23:29; Malaquías 23:29
- Fuego protector, Zacarías 2:5
- El fuego del Espíritu bautiza, Mateo 3:11-12
- Le llama a sus discípulos, Hebreos 1:7
Cuando queremos encender un fuego necesitamos algunas cosas. Ej. Leña, papel, madera, combustible, carbón, velas, lámpara de aceite; y algo para encender: fósforos o encendedor. Algo que nos de una chispa. Aquí es donde debemos tomar en cuenta que si queremos encender un fuego alrededor de nosotros (entiéndase esto como Fuego Espiritual, no se piense que somos piromaniacos) tenemos que tomar en cuenta que sea un fuego agradable al Señor y no pase como a los sacerdotes hijos de Aarón, Levíticos 10:1-2, que encendieron fuego extraño a Jehová.
- ¿Dónde encender el fuego?
- Hogar
Podemos ir comenzando por alumbrar la luz del evangelio, este debe comenzar como dice el coro: “Brilla en el sitio donde estés.” Debemos comenzar en nuestro hogar, para que no se diga: “Candil de la calle y oscuridad de su casa”; pero no se trata solo de hablar, alguien dijo: “Predica con tu vida y si es necesario, hablar,” es decir con tu vida, con tu comportamiento, tu manera de hablar, de vestir, de bromear, de cómo haces tus tareas domesticas, como cocinas, etc. Enciende el fuego de Dios en tu hogar primero, con tu esposo, tus hijos, padres, hermanos, cuñados, y ¿por qué no? Hasta con la suegra, la nuera o el yerno.
- Trabajo
Que en el lugar donde trabajes sepan que eres Hija de Dios. Que encuentren en ti una vida llena de lugar luz y que seas sal de la tierra.
- Donde estemos y adonde vayamos
Que las personas puedan ver que hay algo diferente en ti, que reflejes el amor de Dios en tu vida.
- ¿Cómo encender el fuego?
- Comienza a limpiar tu vida
- Corrige errores
- Pide perdón
- Comienza a perdonar
- Guarda tu lengua y no hablo del don de lenguas, sino que recordemos que la Biblia nos dice que: “Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca” Proverbios 17:28.
- ¿Cómo será el fuego que encendamos?
- Como muro de fuego
- Como vallado de protección alrededor de tu familia, de tu iglesia, de tus pastores, de tu comunidad, tu ciudad, de tu país para que el mal no prospere
- Como purificador—comenzando contigo misma, comienza a limpiar tu vida.
- Como calor—dando amor, ministrando amor, hay muchas personas en este mundo que necesitan saber que alguien los ama. Y que mejor que el amor de Dios para amarnos incondicionalmente. Recordemos el mandamiento de nuestro Señor y Salvador: “Amaos los unos a los otro…no solo soportaos”
CONCLUSIÓN
Así que, si nosotras queremos que el fuego de Dios se encienda en América Latina, en nuestras iglesia y en nuestro hogar, tendremos que comenzar el fuego en nosotras mismas, con un avivar del fuego del Espíritu Santo. Oí una campaña que tenia un slogan: “¿Si no es ahora, cuando? ¿Si no es aquí, donde? ¿Si no soy yo, quien?” Muchas veces hemos cantado el coro:
“Pon aceite en mi vida Señor, de tu fuego en mi corazón.
Pon aceite en mi vida Señor, mi lámpara aviva hoy”
Entonces seamos consientes que necesitamos estar llenas del Espíritu Santo. Llevemos el fuego de Dios a nuestros hogares y comunidades para que toda América Latina arda en llamas espiritualmente hablando, y que seamos las mujeres quienes comencemos un gran avivamiento que alcance los niveles más altos. Pero todo debe comenzar por nosotras, digamos: “Comiénzalo en mí, Señor.” Espero que todas estemos dispuestas a cobrar ánimo, a clamar por Su Espíritu Santo, a avivar el fuego de Dios en nuestras vidas.
Maribel de Munguía es de Guatemala. Esta casada con David Munguía y tiene dos hijas. Desde su casamiento hace 28 años, junto a su esposo, fundaron y pastorearon la Iglesia de Dios Colonia Atlántida, Guatemala por cuatro años. Posteriormente, fue la Directora de Ministerios Femeniles del Territorio Central por cuatro años y Directora Nacional de Ministerios Femeniles de la Iglesia de Dios en Guatemala por seis años. También, han pastoreado la Iglesia de Dios, Woodward Ave., Athens, TN. A su regreso a Guatemala, sirvieron como pastores fundadores de la Iglesia de Dios “Luz de la Aurora” y como directores del Seminario Bíblico Pentecostal. Actualmente esta sirviendo junto a su familia en la Dirección del Seminario Sudamericano (SEMISUD) y como pastores principales de la Iglesia de Dios Capilla del Valle, Quito, Ecuador.
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