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En Busca del Contentamiento
Por Yvette Santana, Iglesia de Dios Vida Nueva, Tucson, Arizona
¿Que Es El Contentamiento?
¿Nunca se ha puesto a pensar sobre el tema del contentamiento? Yo pienso en esto bastante. Casi diariamente, me encuentro platicando con alguien que esta completamente en un estado de frustración, temor, enojo y sintiendo muchas cosas, ¡pero contentamiento no es uno de ellos! Después de muchos años de pensar sobre el tema, he llegado a la decisión que el contentamiento es básicamente lo mismo que tener paz. Paz no importando la situación en la cual uno se encuentre. El diccionario define la palabra contentamiento como el “estado de estar contentado” y define estar contentado como “sintiendo o enseñando satisfacción con las posesiones, el estatus o la situación de uno.”
En la psicología, hay un fenómeno que se conoce como “contentamiento comparativo.” Básicamente, quiere decir que el contentamiento de uno, tiene que ver con los demás y lo que ellos tienen. Por ejemplo, si yo tengo una televisión nueva, tengo contentamiento con esa televisión, hasta que mi amiga compra una televisión mas grande y mejor que la MIA. Al momento que alguien tiene algo “mejor” que lo mió, ya no tengo contentamiento. Mi contentamiento, entonces, depende con lo que este comparando en otros.
Tristemente, hoy en día, habemos muchos creyentes que basamos nuestro contentamiento en las circunstancias, en nuestras posesiones o sobre nuestro estatus social, tal como lo define el diccionario y la psicología. Pero, bíblicamente, esto no debe de ser así. I de Timoteo 6:6-8 nos dice, “Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene. Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso.” Que tremendo, no, que la Biblia nos instruye tan sencillamente sobre lo que es el contentamiento. ¿No se ha dado cuenta que en muchos temas, la Biblia es tan clara y tan sencilla? Somos nosotros que hacemos las cosas mucho más difíciles y complicadas de lo que verdaderamente son. Entonces, si el contentamiento no se basa en mi situación, ni en mi estatus social, ni en mis posesiones, pero en ves, es un sentir de paz, ¿como llego a obtener esta paz en mi vida? Tenemos que entender que la paz genuina solo viene de Dios. Romanos 15:13 dice, “que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.”
En veces es cuestión de nuestras decisiones—Si somos honestos, tuviéramos que admitir que muchas veces cuando nos sentimos frustradas y en veces hasta deprimidas, es porque nosotras mismas hemos vuelto la vista de Cristo y la hemos fijado en otras “cosas.” Es cuestión entonces, de nuestras propias decisiones. Aquí hay un ejemplo de cómo podemos fijar la mirada en nuestra fe, en ves de las “cosas” que perjudican nuestro contentamiento
Escoge tener fe en vez de dudar
Escoge buscar sabiduría en vez de andar sin rumbo en la vida
Escoge orar en vez de preocuparte
Escoge sentir gozo y paz en vez de amargura y rencor
Escoge amar, en vez de odiar
Escoge vivir en esperanza en vez de fracaso
Escoge vivir con valentía en vez de en temor
Escoge vivir con entusiasmo, sabiendo que Dios tiene un plan para tu vida y el te dará la habilidad para desarrollarlo
Nuestro Enfoque—Uno de los versos que como cristianas nos aprendemos y ponemos a memoria, es Filipenses 4:13. Pero, que importante es leer algunos versos antes del 13, y especialmente el verso 12. Lee así, “Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil. 4:12, 13).
A través de muchos años de platicar con mucha gente dentro del ambiente Cristiano, me doy cuenta que hay un secreto para obtener el verdadero contentamiento. El secreto del contentamiento esta en nuestro agradecimiento. Cuando somos agradecidas con Dios, simplemente por quien es El, fluye entonces de nuestro corazón agradecimiento a nuestro Creador y Salvador. El corazón agradecido agradece a Dios porque El es Dios, y no por la situación, ni las posesiones, ni el estatus.
Unos versos antes del 12, en el mismo capitulo 4 de Filipenses, Pablo dice esto, “4 Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! 5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. 6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:4-7).
Amada hermana, tenemos mucho por lo cual estar agradecidas con Dios.
La desafiíllo a que cada día, en su cuaderno de estudio Bíblico, escriba tres cosas por las cuales usted esta agradecida antes de acostarse. Vera, que realmente, tiene mucho por lo cual estar agradecida. Al ejercer una vida de agradecimiento con Dios,
¡experimentara un contentamiento genuino en su vida!
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