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LOS DESAFIOS DE LA MUJER EN EL SIGLO XXI
Por Dra. Xiomara Collins
I. Introducción
Las familias, los hogares, la iglesia, la sociedad, están cambiando de una época a otra significativamente. Los cambios cada día se dan de una manera acelerada; por consiguiente hay acontecimientos que han cambiado bastante de una generación a otra. De la misma manera, también ha habido una transformación del rol de la mujer a lo largo de la historia de la humanidad. La mujer se ha ido abriendo campo en cada una de las diferentes épocas, y en cada una de ellas ha tenido sus desafíos hasta llegar a los tiempos actuales, donde juega cada vez más un papel preponderante en la sociedad.
De la misma manera que la mujer ha ganado terreno en ser parte activa de una sociedad demandante, de igual manera como mujer cristiana tenemos grandes desafíos con nosotras mismas, nuestras familias y la sociedad.
II. Evolución del Concepto de Mujer en la Historia.
- Somos creación de Dios.
Dios creo los cielos y la tierra, creo a los animales y luego hizo al hombre del barro de la tierra; y lo mas importante le soplo en la nariz y le dio aliento de vida…y dijo Jehová Dios, no es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea para el. “Y de la costilla que Jehová Dios tomo del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre” (Gen. 2:22).
- Somos producto de una historia.
Si nos remontamos a la historia de la humanidad; esta se divide en diferentes partes, dependiendo de acontecimientos importante que marcaron cada una. A través de la historia y la cultura, el concepto de ser mujer a cambiando.
En la cultura Griega la mujer era de alta estima, la vida emerge del cuerpo de la mujer; de igual manera la tierra como la mujer fueron consideradas diosas de la fertilidad. Opuesto a la Mujer Judea-Cristiana; dónde había profundas consecuencias de la mujer en la historia de la humanidad. Se ve a Eva susceptible a la tentación, y culpable de la desventura de Adán. Este hecho marcó una desvalorización de la mujer en el marco de la historia. Según la historia la mujer quedo muy bajo y vista como símbolo del mal.
Para nosotros los cristianos redimidos con la sangre de Cristo Génesis 3:15 tiene la respuesta para darle valor nuevamente a la mujer: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer; y entre tu simiente y la simiente suya. Esta te herirá en la cabeza, y tu le herirás en el calcañal.”
Se dice que por Eva entro el pecado, o sea por una mujer entro el pecado; pero por una mujer entro la salvación, por María al ser madre de Jesucristo. Que vino a morir por nuestros pecados, pero que resucito y esta a la derecha del padre….y que volverá por nosotros…para darnos la vida eterna.
Hacen notar los historiadores que en esta época a la mujer se le miraba muy inferior del hombre y con muchos menos privilegios.
Cuando Pablo; en la epístola a los Efesios menciona que Cristo es la cabeza y que el hombre es la cabeza del hogar y que la mujer debe de someterse al esposo, ha sido muy mal interpretado.
En las relaciones puramente humanas; la sujeción conlleva con frecuencia el estigma de inferioridad. Pero no es así en el caso del matrimonio cristiano. Este se basa en un modelo mejor. El esposo y la esposa son uno; así como el padre y el hijo son uno. La esposa es igual al esposo como Cristo es igual a Dios. En el Señor no se trata de la denigración de una parte ni la exaltación de la otra. Pero el mismo Apóstol en su carta a los Gálatas dice:
“Así que no importa si son judíos o no lo son, si son esclavos o libres, o si son hombres o mujeres. Si están unidos a Jesucristo, todos son iguales” (Gal. 3.28, BLS).
Se dice que en la Edad Media se evitaba mencionar el nombre de Eva. En este tiempo el hombre se consideraba mas virtuoso, por lo tanto era el que recibía más afecto y era más amado; y la mujer recibía un amor mas moderado en su calidad de ser inferior. En la época de la Revolución Francesa la mujer continuaba teniendo el papel de procrear hijos, y son valoradas por su fertilidad y no por la capacidad de criarlos. Seguido a la revolución francesa que se dio en Europa, vinieron tiempos en que se desarrollo la industria. Los hombres salen a trabajar fuera de casa; y el trabajo a sueldo va reemplazando a la agricultura como forma de vida. Y el hombre se asocia a la vida pública, y se nota una separación entre lo público; que es el trabajo en la industria, y lo privado que es la casa. Las mujeres permanecen en casa, quedan en el hogar a cargo de la crianza y cuidando de la familia.
En los Tiempos Modernos, se empieza a desarrollar mucho la ciencia, y los estudios sobre el desarrollo de la personalidad. Como parte de los resultados concluyen que dependiendo de la niñez, así será el comportamiento de la vida de adulto, y las madres que han estado a cargo de sus hijos en el hogar; comienzan a hacer una valoración tanto del hogar como de la maternidad. Las mujeres defienden su valor como encargadas de la crianza de los futuros ciudadanos. La madre tiene la tarea de ofrecer apoyo moral y emocional a sus esposos e hijos, colaborando así a la formación de una mejor sociedad.
Desde hace unos 20 años atrás hasta ahora ha tomado auge un nuevo tiempo, el Postmodernismo; donde la mujer quiere realizarse como profesional y tiene mas probabilidades de ser reconocida ante la sociedad. A diferencia de otras épocas, el posponer la maternidad comienza a ser aceptado creando una brecha entre las generaciones. Mas hijos, igual a menos aspiraciones de desarrollarse como profesional.
III. Tipos de Mujeres en la Sociedad.
La realidad en que vivimos en nuestra sociedad, ciudades y pueblos, tenemos una mezcla de edades o tiempos. En nuestras congregaciones hay madres y mujeres tradicionales, que fueron criadas en un ambiente muy diferente al que se esta viviendo en parte de la sociedad; También hay mujeres modernas que a pesar de las exigencias de la sociedad luchan por tener un equilibrio entre familia y trabajo, y mujeres post modernas que se abren campo en su área laboral y profesional, y que sienten la presión de las demandas de la sociedad, que tienen un anheló fuerte de la realización como mujer en la sociedad. Yo no critico ninguno de estos tiempos; solo se que somos producto de familias, y este grupo de familias son las que forman las sociedades.
IV. La Problemática de la Mujer y sus Consecuencias.
Actualmente, en estos tiempos a la par de esos retos que presentan las familias y las mujeres en particular hay una creciente problemática que vive la infancia.
Los niños despiertan más temprano al conocimiento de la sexualidad. La Juventud actual tiene grandes problemas de conducta y de identidad.
Gloria a Dios por aquellos jóvenes que conocen a Cristo; que tienen unos padres, familias o amigos que les hablan, enseña o lo que es mas importante, vive lo que es una vida en manos de Dios. Con la influencia de la tecnología, todo es transitorio y superficial. Hay sensación de insuficiencia, etc. Nunca lo que se tiene es suficiente; esto arrastra a la mujer a trabajar tanto para suplir necesidades básicas, como para tener un mejor nivel de vida. A consecuencia de todo esto podemos ver también a madres agobiadas, deprimidas por el exceso de responsabilidad, confusa ante los diferentes roles que debe de desempeñar como profesional, como madre, como esposa, en el ámbito laboral, social, etc.
Como parte de este momento aquí en la tierra, no estamos exentos que nuestros hijos estén en contacto con este mundo. Donde la familia, la escuela, la iglesia, el estado, pasan momentos críticos. Han perdido su identidad y muchos están en proceso de cambio. Conceptos tradicionales como lo bueno, lo justo, la verdad, la realidad, lo bello, no tienen referencia fija; actualmente todo es relativo dependiendo de los ojos que lo ven. No hay blanco, no hay negro; actualmente se prohíbe prohibir.
V. La Mujer y Sus Desafíos.
El rol de la mujer en este tiempo no solo es la procreación de hijos, es algo más que eso.
1. El desafío de la Globalización: donde la mujer tiene el reto de actualizarse en todo lo que la tecnología este ofreciendo, para estar al día en un mundo competitivo.
2. De la misma manera Dios llama a mujeres de este tiempo a que nos levantemos y que no seamos indiferentes ante las necesidades de este mundo.
3. La Mujer de estos tiempos esta luchando para abrirse campo en busca de nuevos horizontes, como en el campo laboral o profesional para enfrentarse a esta sociedad.
4. El desafío de hablar del amor de Cristo a otros necesitados; a traves del discipulado al estilo de Jesús.
VI. Exhortación a la Mujer Cristiana
No se si usted es una mujer tradicional, moderna o posmoderna; con muchos retos y desafíos por delante. Pero ni los acontecimientos reales de la vida, ni las razones por las que existimos han cambiado. Afiancémonos cada día mas al Señor, leamos su palabra, oremos por nosotras, por nuestros hijos, esposos, familias, etc. Ayunemos, compartamos de Cristo. Porque no se que otra época o tiempo vendrá y traerá mas cambios a la sociedad, pero la palabra dice que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos (2 Tim. 3:1), o sea que el panorama sin Dios es terrible. Pero nosotras estamos fundadas en la roca firme que es Cristo.
La mujer que conoce a Cristo hace de su vida un verdadero discipulado; transmite las verdades de Dios a su familia, a sus hijos, en este panorama de ideas mixtas y verdades grises en el mundo en que vivimos. Una esperanza con la que ha de estar comprometido y hacerla llegar a los demás. El mundo anda buscando identidad; nuestra identidad es Cristo. Vivimos en una época de moralidad ambigua, exaltando a la creación, a la naturaleza, pero no al Creador. Estemos firmes en los fundamentos de nuestra fe cristiana, oremos para que nuestros jóvenes se mantengan firmes ante la tentación, ante el aborto, las drogas, etc.
Como madres y futuras madres, oremos al Señor por que nuestros hijos conozcan cada día más la verdad inmutable de su palabra. Esa palabra que ha sido nuestra responsabilidad transmitir.
Este mundo ofrece tantas cosas a nuestros hijos que parecen tan complejas, pero cuando pensamos que es lo esencial, las cosas que de veras importan son; cuanto Dios nos ama, que Cristo murió por nuestro pecados, que resucito y vive, que cuida de nosotros cada día y que regresará por nosotros para darnos vida eterna.
La Dra. Xiomara L. Hernández de Collins actualmente sirve como Directora Nacional del Ministerio a la Mujer de la Iglesia de Dios en Honduras. Tiene 18 años de servir bajo nombramiento de Misiones Mundiales como Medico Misionero. Ha servido en los siguientes países: Estados Unidos, Belize y Honduras en los cuales ha ministrados en diferentes oficinas como líder nacional, territorial y misionera. Xiomara es la Esposa de Dr. Otoniel Collins y madre de tres varones,
Otoniel, Jonathan y Daniel.
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